A comienzos de este año, la Comisión Organizadora del Carnaval del Iberá fue categórica:
“Luego de analizar nuevamente el balance de la edición 2025, evaluar todos los gastos para la edición 2026 y replantear el tiempo tan corto para asumir compromisos, nos llevó por UNANIMIDAD a tomar la decisión de NO realizar los carnavales 2026”.
El mensaje era claro: no había condiciones económicas ni organizativas para encarar un espectáculo de semejante magnitud. Se priorizó el realismo y se evitó comprometer a las comparsas en un contexto incierto que podía terminar en un daño financiero mayor.
Pero el escenario cambió con la llegada de Víctor Cemborain, intendente electo de Mercedes, quien anunció sin rodeos que en 2026 habrá carnaval “con o sin ellos”. Incluso fue más allá: si las comparsas locales no quieren salir, traerá comparsas del interior para garantizar el espectáculo, porque, según sus palabras, “los mercedeños tendrán carnaval y el turismo también”.
El mensaje cayó como un balde de agua fría en el ambiente carnavalero. Para muchos, sonó más a presión real. El resultado no tardó en llegar: la emblemática comparsa azul y blanca Villa Samba Show, que había sido parte de la decisión de no organizar la edición 2026, emitió ahora un comunicado confirmando su participación, ¿presionada por sus propios integrantes, simpatizantes y colaboradores que no querían quedarse fuera de la fiesta?.
Sin embargo, la gran incógnita sigue siendo la misma:
¿Qué ofreció Cemborain en la última reunión para garantizar que el carnaval sea viable?
Hasta ahora no se conocen detalles de presupuesto, apoyo logístico ni financiamiento concreto. Las comparsas vuelven a cargar la presión de bailarines e integrantes, colaboraes activos de cada beneficio, además en un contexto de crisis que ya las había llevado a decir “no”.
El riesgo es evidente: un carnaval más austero, armado contra reloj y con instituciones que participan para no perder presencia, no por convicción.
La realidad es que la mayoría de las bailarinas y simpatizantes paga de su bolsillo los trajes y colabora todo el año para poder salir a la avenida.
