A partir del 1 de enero de 2026, el Gobierno nacional pondrá en marcha un profundo rediseño del sistema de subsidios a la luz, el gas y las garrafas, con el objetivo declarado de orientar la ayuda estatal “solo a quienes realmente la necesitan”. La medida implica el fin de la segmentación en tres niveles (N1, N2 y N3), que será reemplazada por un nuevo régimen denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Con este cambio estructural, se establecerán solamente dos tipos de hogares:
- Usuarios sin subsidios: quienes registren ingresos familiares por encima de 3 canastas básicas (aprox. $ 3.641.397), o posean 3 o más vehículos de menos de 5 años, más de 3 propiedades o bienes de lujo.
- Usuarios con subsidios: quienes no ingresen en los parámetros anteriores.
Como resultado, cerca de 7.500.000 hogares —aproximadamente el 45% de la población— perderán los subsidios, incluyendo los actuales N1 y unas 140.000 familias hoy clasificadas como N3, que ya no recibirán asistencia estatal en la tarifa. En tanto, unos 9.100.000 hogares continuarán dentro del esquema de ayuda, aunque con nuevas reglas de consumo subsidiado.
Uno de los cambios más relevantes será la modificación de los topes de consumo:
- 300 kWh por mes subsidiados durante el verano y el invierno.
- 150 kWh por mes en otoño y primavera.
Estos bloques podrán abonarse con hasta un 75% de bonificación en enero, que irá descendiendo gradualmente a lo largo de 2026 hasta llegar al 50%. Más allá de ese consumo, el excedente se pagará al costo real de la energía, hoy estimado en unos 75 dólares por MWh.
En paralelo, el gas tendrá un precio mayorista unificado de US$ 3,80 por millón de BTU todo el año, eliminando las diferencias estacionales. Para usuarios subsidiados, el Estado cubrirá el 50% del costo entre abril y septiembre, período de mayor consumo.
El Gobierno prevé que estas medidas permitan reducir el gasto en subsidios energéticos del 0,65% del PBI en 2025 a 0,5% en 2026, generando un ahorro estimado de US$ 1.000 millones.
Finalmente, se informó que los hogares no deberán volver a inscribirse para solicitar subsidios: se utilizarán bases de datos ya existentes, aunque se permitirá actualización voluntaria de información.
Según estimaciones oficiales, ya con el nuevo esquema aplicado:
- El 66% de los hogares pagará menos de $44.000 por la luz en verano.
- El 81% abonará menos de $67.000.
- Para gas, en invierno el 56% pagará menos de $14.000, y el 75%, menos de $56.000.
Este nuevo régimen implicará un período de transición para millones de usuarios y un impacto directo en las facturas desde comienzos de 2026.
