La localidad correntina de Mercedes, Corrientes se prepara para un recambio de autoridades cargado de preocupación financiera. El próximo 10 de diciembre asumirá como intendente electo Víctor Cemborain, tras imponerse en los comicios del 31 de agosto.
Pero su asunción viene acompañada de un desafío mayúsculo: según su propio anuncio, la gestión saliente, a cargo de Juana Gauto, dejará una deuda de 500 millones de pesos.
“Dejarán un pasivo muy importante; será complicado afrontar ese monto con el panorama económico que se espera para 2026”, advirtió Cemborain.
Este pasivo representa un fuerte compromiso para la nueva administración, que tendrá que atender obligaciones financieras significativas sin descuidar servicios, salarios municipales y proyectos planificados.
Contexto: una economía provincial y local en tensión
El entorno en la provincia de Corrientes presentará desafíos adicionales. La inflación y los aumentos de costos en servicios básicos y alimentos complican el panorama de los municipios.
A su vez, en varias localidades se debate la actualización de impuestos y tasas municipales para 2026, en un contexto de presión sobre las finanzas locales.
Para una comuna como Mercedes, con una deuda considerable heredada, eso podría complicar aún más la posibilidad de equilibrar las cuentas sin afectar servicios o el estado de los trabajadores municipales.
